Well it's blues in my house, from the roof to the ground
Los días van tan rápidos
Los días van tan rápidos en la corriente oscura que toda salvación
se me reduce apenas a respirar profundo para que el aire dure en mis pulmones
una semana más, los días van tan rápidos
al invisible océano que ya no tengo sangre donde nadar seguro
y me voy convirtiendo en un pescado más, con mis espinas.
Vuelvo a mi origen, voy hacia mi origen, no me espera
nadie allá, voy corriendo a la materna hondura
donde termina el hueso, me voy a mi semilla,
porque está escrito que esto se cumpla en las estrellas
y en el pobre gusano que soy, con mis semanas
y los meses gozosos que espero todavía.
Uno está aquí y no sabe que ya no está, dan ganas de reírse
de haber entrado en este juego delirante,
pero el espejo cruel te lo descifra un día
y palideces y haces como que no lo crees,
como que no lo escuchas, mi hermano, y es tu propio sollozo allá en el fondo.
Si eres mujer te pones la máscara más bella
para engañarte, si eres varón pones más duro
el esqueleto, pero por dentro es otra cosa,
y no hay nada, no hay nadie, sino tú mismo en esto:
así es que lo mejor es ver claro el peligro.
Estemos preparados. Quedémonos desnudos
con lo que somos, pero quememos, no pudramos
lo que somos. Ardamos. Respiremos
sin miedo. Despertemos a la gran realidad
de estar naciendo ahora, y en la última hora.
(De Contra la muerte, 1964)
| HORA ABSURDA Tu silencio es una nave con todas las velas extendidas…
Mi corazón es un ánfora que cae y que se parte…
Abre todas las puertas y que el viento barra la idea
Llueve oro sin brillo, pero no allá afuera… Es en mí… Soy la Hora,
Hoy el cielo es pesado como la idea de no llegar nunca a un puerto…
Hechas están todas mis horas de jaspe negro,
Los haces de los lictores se abrirán a la vera de los caminos…
¡Ah, cuán vieja es esta hora!… ¡Y todas las naves partieron!
El palacio está en ruinas… Duele ver en el parque el abandono
La loca rompió todos los candelabros glabros,
¿Porqué me aflijo y me enfermo?… Desnudas al luar(*)
Ya no hay colas de pavos todas ojos en los jardines de otrora…
Todos los ocasos se fundieron en mi alma…
Irguiéronse a un tiempo todos los remos… Por el oro de las searas
¡Ah, y tu silencio es un perfil de cumbre al sol!
¡Ser nosotros y no ser más!… ¡Oh leones nacidos en la jaula!…
Y yo deliro… De repente me detengo en lo que pienso… Te miro
¿Para qué no tenerte despecio? ¿Porqué no perderlo?…
Heláronse todas las manos cruzadas sobre todos los pechos…
Alguien entrará por la puerta… Se siente al aire sonreir…
Es preciso destruir el propósito de todos los puentes,
¡Hay tan poca gente que ame los paisajes que no existen!…
Suave. Como tener madre y hermanas, cae la rica tarde…
¡Ah, si fuésemos dos figuras en un lejano vitral!…
¿Qué es lo que me tortura?… Si hasta tu faz en calma
_____________________ (*) La palabra ‘luar’ que podría verterse por “claro de luna” reviste una gran importancia en la obra pessoana y representa, además de la claridad que da a los parajes desiertos la luna durante las noches, un estado del alma cercano ―pero no idéntico― a la ‘saudade’; pero además, suele tener connotaciones relacionadas con la presencia indefinida del misterio (tal vez por efecto residual de antiguos cultos lunares de la península ibérica). (**) La palabra “cobras” tiene en portugués el doble sentido del adjetivo “cobrizas” (del color del cobre) y de “cobras” (especie de ofidio); sin duda, Pessoa juega aquí con esta dualidad.
| HORA ABSURDA O teu silêncio é uma nau com todas as velas pandas…
Meu coração é uma ânfora que cai e que se parte…
Abre todas as portas e que o vento varra a ideia
Chove ouro baço, mas não no lá-fora… É em mim… Sou a Hora,
Hoje o céu é pesado como a ideia de nunca chegar a um porto…
Todas as minhas horas são feitas de jaspe negro,
Os feixes dos lictores abriram-se à beira dos caminhos…
Ah, como esta hora é velha!… E todas as naus partiram!
O palácio está em ruínas… Dói ver no parque o abandono
A doida partiu todos os candelabros glabros,
Porque me aflijo e me enfermo?… Deitam-se nuas ao luar
Já não há caudas de pavões todas olhos nos jardins de outrora…
Todos os ocasos fundiram-se na minha alma…
Ergueram-se a um tempo todos os remos… Pelo ouro das searas
Ah, e o teu silêncio é um perfil de píncaro ao sol!
Sermos, e não sermos mais!… Ó leões nascidos na jaula!…
E eu deliro… De repente pauso no que penso… Fito-te
Para que não ter por ti desprezo? Porque não perdê-lo?…
Gelaram todas as mãos cruzadas sobre todos os peitos…
Alguém vai entrar pela porta… Sente-se o ar sorrir…
É preciso destruir o propósito de todas as pontes,
Há tão pouca gente que ame as paisagens que não existem!…
Suave. como ter mãe e irmãs, a tarde rica desce…
Ah, se fôssemos duas figuras num longínquo vitral!…
O que é que me tortura?… Se até a tua face calma
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Tú, mi amor, que caminas como un beso,
andando vas por entre mis palabras:
es como si avanzaras separando
las ramas azuladas de un jardín,
las verdes hojas trémulas de donde sale el viento.
Recorres el papel con mi escritura.
Y cuando escribo río
tú lo cruzas nadando
y llegas y te extiendes en la arena
dorada de otras sílabas radiantes
que en la orilla te esperan;
y cuando escribo rosa, la rosa que has besado
da su forma a tus dos manos unidas,
si escribo sed te acercas a mis labios
si cascada, aparece tu cintura,
si nido azul, palpita tu garganta,
y si palmera escribo, descansas a su sombra
y si escalera, ruedas por tu risa
donde tu corazón relampaguea,
y si escribo paloma anida en ti
partida en dos magnolias temblorosas.
Apoya tu cabeza en esta luz,
en este pecho de hombre, en este verso
de plumas desveladas y febriles
y quédate dormida
tronchada y extendida en esta hamaca
mecida por el sueño que sale de mi mano
cuando te escribo, o, lento, te acaricio.
Si alguien quiere tocar la brasa pura
del amor en los años venideros
que toque estas palabras donde brilla
nuestro quemante beso para siempre.
Oliverio Girondo nació el 17 de agosto de 1881 en Buenos Aires. Su familia era adinerada, lo que le permitió viajar y estudiar en Europa. Desde muy joven escribía, y se destacó por ser un poeta vanguardista y por influenciar a montones de generaciones posteriores. Sus poemas son juegos de palabras, llenos de imagenes que juegan con la imaginación del lector.
Hoy traigo uno de mis favoritos, es como una maldición infantil. Propongo que alguien dibuje este poema.
Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.